Veteranos negros e hispanos del ejército de EE UU duplican a los blancos en la probabilidad de dar positivo en covid-19

Aunque el SARS-CoV-2 no tiene capacidad para escoger a qué personas y poblaciones infecta, existe una preocupación en la comunidad científica sobre minorías raciales y étnicas que tienen una exposición desproporcionada al coronavirus o sufren la enfermedad de manera más grave respecto a la media de la población.

Un estudio de cohorte que toma la base de datos de 5,8 millones de pacientes del Departamento de Asuntos de los Veteranos (VA) de EE UU —el sistema de asistencia sanitaria integrada más grande del país— ha encontrado que la población negra e hispana tiene muchas más posibilidades (el doble) de resultar positivo en un test de covid-19 que la población blanca. Por otro lado, el estudio no ha encontrado diferencias en la mortalidad a 30 días entre los grupos analizados.

Para estudiar estas disparidades, el equipo ha recogido los datos raciales y étnicos de 5,8 millones de veteranos de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos que han recibido asistencia sanitaria a través del VA, que incluye a más de 1.200 puntos de asistencia sanitaria en el país como hospitales, centros médicos y clínicas comunitarias. De estos, recoge su historial médico detallado y los resultados de pruebas de covid-19 realizadas entre febrero y julio de este año. El 91 % de los pacientes analizados son varones, 19 % eran individuos negros, el 7 % eran de etnia hispana y el 74 % eran blancos.

Esta desproporción de positivos de hispanos y negros frente a blancos es evidente incluso cuando se ajustan otras variables como problemas de salud, historial de medicaciones, tipo de residencia y localización geográfica

Aunque los veteranos que tienen acceso a la asistencia VA presentan unas características singulares respecto a la media estadounidense —mayor edad, con una mayor prevalencia a enfermedades crónicas y a conductas de riesgo—, el investigador principal del artículo y profesor ayudante en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, Christopher Rentsch, explica a SINC que estos datos son extrapolables al resto de la población "si se ajustan por edad, sexo, etnia o raza, región y tipo de residencia, que es lo que hemos hecho en nuestra investigación". No obstante, admite que una de las principales limitaciones del estudio es la infrarrepresentación de pacientes femeninos, "lo que nos impide hacer comparativas entre sexo y raza o etnia".

Rentsch destaca que esta desproporción en los positivos de covid-19 de personas hispanas y negras frente a blancos es evidente “incluso cuando se ajustan otras variables que se tienen en cuenta en el estudio, como problemas de salud, historial de medicaciones, tipo de residencia y localización geográfica”. No se ha recogido información sobre la situación socioeconómica de los pacientes —renta, número de convivientes, tipo de empleo, si se encuentra en una residencia de ancianos y en qué condiciones— porque, apunta el investigador, “estos datos no están disponibles o no se registran de forma consistente en el Departamento de VA”.

Del total de pacientes, 250.000 se sometieron a un test de covid-19 durante el periodo de estudio, 16.317 resultaron positivos y 1.057 fallecieron en los 30 días después de la prueba. Los resultados revelan, en palabras de los investigadores, que la población hispana y negra tiene el doble de posibilidades de dar positivo en covid-19 que los blancos.

Esta disparidad racial es mayor entre negros y blancos que viven en estados de la región Medio Oeste de EE UU y fue decreciendo durante el periodo de estudio. La disparidad entre hispanos y blancos es estable en todo el territorio estadounidense y durante todo el tiempo.

Posibles explicaciones a esta disparidad

El asturiano Usama Bilal, epidemiólogo social especializado en entornos urbanos de la Escuela Dornsife de Salud Pública de la Universidad de Drexel (Filadelfia, Pensilvania), que no ha participado en este estudio, explica a SINC cómo los determinantes sociales afectan a la salud de estas minorías raciales y étnicas en EE UU: “Muchísimo mayor hacinamiento en las viviendas especialmente en los hispanos; mayor uso del transporte público masivo y mayor trabajo con exposición al público (servicios), con hacinamiento (mataderos y cocinas) o con exposición al virus (limpieza)”.

Estas minorías tendrían más probabilidad de infección por determinantes sociales: hacinamiento, uso del transporte público masivo y trabajos con exposición al público o al virus

En paralelo a esta situación, tienen un peor acceso a la atención médica en el país. Según la Kaiser Family Foundation, el 19 % de los hispanos y el 11 % de los negros de EE UU no cuentan con un seguro médico; en comparación con el 8 % de los blancos. “También existe la discriminación dentro de la propia atención. Es posible que por el color de piel y otros aspectos se trate peor al paciente, tomándose menos en serio sus síntomas que los de la población blanca”, apunta Bilal.

La situación socioeconómica de las minorías raciales y étnicas también acaba repercutiendo sobre su salud. Según detalla, la menor renta, nivel de estudios y peores oportunidades laborales de esta población “está asociada con una peor salud, mayor prevalencia de enfermedades crónicas, mayor mortalidad, etcétera”. Pero aun ajustando investigaciones con gente del mismo nivel de estudios y riqueza, “las minorías raciales y étnicas suelen tener peor salud”, aclara.

Estrategias de prevención de brotes

El investigador principal del estudio destaca que las minorías raciales y étnicas no parecen tener un peor resultado de la covid-19, ya que la mortalidad a 30 días no presenta disparidades entre los grupos analizados. No obstante, Rentsch advierte de que este hallazgo pueden subestimar el riesgo de la población estadounidense ya que las diferencias sanitarias entre los pacientes VA suelen ser menores que en los atendidos en la sanidad privada.

Aun así, destaca a SINC que “estas minorías soportan una carga excesiva de infecciones incluso después de ajustar sus afecciones sanitarias, datos demográficos y localizaciones geográficas”.

Comprender qué es lo que provoca estas disparidades resulta vital para desarrollar estrategias de prevención de futuros brotes que “se ajusten a la situación de las comunidades minoritarias”, concluye Rentsch.

Referencia:

Rentsch CT, Kidwai-Khan F, Tate JP, Park LS, King JT Jr, Skanderson M, et al. (2020). “Patterns of COVID-19 testing and mortality by race and ethnicity among United States veterans: A nationwide cohort study”. PLoS Medicine.